Un animal es un ser vivo que puede moverse por sus propios medios. Por lo general, dentro de la denominación se incluye a los integrantes del reino conocido como Animalia.
Animal
Existen diversas características compartidas por la mayoría de los animales, aún con sus diferencias. Los animales ingieren sus alimentos, desarrollan una reproducción de tipo sexual y absorben oxígeno a través de la respiración. Estas son apenas algunas características básicas pero, por supuesto, los animales pueden ser muy diferentes entre sí.
Si bien los animales ingieren sus alimentos (y no los absorben, a diferencia de otros seres vivos), pueden diferenciarse según el tipo de alimentación. Hay animales carnívoros (que se alimentan de la carne de otros animales), herbívoros (que comen especies vegetales) y omnívoros (comen carne y plantas). Por otra parte, aunque los integrantes del reino Animalia respiran y consumen oxígeno, algunos lo hacen sobre la superficie terrestre y otros debajo del agua.
Con estos detalles, podemos apreciar cómo el grupo de los animales es muy amplio e incluye especies de lo más diversas, desde elefantes hasta tiburones pasando por ratas, búhos y mosquitos.
El lobo (Canis lupus) es una especie de mamífero placentario del orden de los carnívoros.
El perro doméstico (Canis lupus
familiaris) se considera miembro de la misma especie según distintos indicios,
la secuencia del ADN y otros estudios genéticos.2
El primer registro fósil data de hace 800.000 años.3
Los lobos fueron antaño abundantes y se distribuían por Norteamérica, Eurasia y
el Oriente Medio. Actualmente, por una serie de
razones relacionadas con el hombre,
incluyendo el muy extendido hábito de la caza, los lobos habitan únicamente en
una muy limitada porción del que antes fue su territorio.
Aunque
está clasificada como una especie poco amenazada para su extinción, en algunas
regiones, incluyendo la parte continental de los Estados Unidos de América, la especie está
listada como en peligro o amenazada. Los lobos son cazados en muchas áreas del
mundo por la amenaza que representan para el ganado, así como por deporte.
El peso y tamaño del lobo puede variar considerablemente
a lo largo del mundo, y tiende a incrementarse proporcionalmente con la latitud,
como predijo la regla de Bergmann. En términos generales la
altura varía entre los 60 y los 90 centímetros hasta el hombro, y tienen un
peso de entre 32 y 70 kilos. Aunque raramente encontrados, especímenes de más
de 77 kg han sido hallados en Alaska y Canadá;9
el lobo salvaje más pesado, cazado en Alaska en 1939, pesaba 80 kg.10
Hay algunos casos sin confirmar de lobos cazados en el nordeste de Rusia que alcanzaban
los 100 kg. Los lobos más pequeños son las sub-especies de lobos árabes,
las hembras de estas pueden pesar unos 10 kg en la madurez. Las hembras en
una población dada pesan alrededor de un 20 % menos que los machos.11
Los lobos pueden medir entre 1,3 a 2 metros desde el hocico hasta la punta de
la cola, siendo esta aproximadamente un cuarto de la longitud total del cuerpo.
Dentadura
Los lobos y la mayoría de los perros grandes comparten idéntica dentadura; el
maxilar superior tiene seis incisivos, dos caninos, ocho premolares y cuatro
molares y el maxilar inferior tiene seis incisivos, dos caninos, ocho
premolares y seis molares.16
Los cuatro premolares superiores y los primeros
molares inferiores constituyen los dientes carnasiales, los cuales son
herramientas esenciales para cortar carne. Los largos dientes caninos son
también importantes, ya que están adaptados para mantener y contener a la
presa. Por tanto, cualquier lesión en la mandíbula o en los dientes puede ser
devastador para un lobo, destinándolo a la inanición o a la incapacidad.